Clinalgia Portal

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Home Medicina Antienvejecimiento, Biológica y Genética

Medicina Antienvejecimiento, Biológica y Genética

E-mail Imprimir PDF

MEDICINA GENETICA

ANTIAGING O MEDICINA ANTIENVEJECIMIENTO

¿PORQUÉ ENVEJECEMOS?

¿EN QUÉ CONSISTE UN ESTUDIO ANTIENVEJECIMIENTO?

¿EN QUÉ CONSISTEN LOS TRATAMIENTOS?

¿QUÉ BENEFICIOS PUEDEN ESPERARSE?

¿A QUIEN VA DIRIGIDO? ¿QUIÉN PUEDE BENEFICIARSE?





MEDICINA GENETICA.

Como todos sabemos, las causas principales de muerte de los países desarrollados, son las enfermedades degenerativas, a destacar el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y las patologías cerebrales. Conociendo los genes que hacen vulnerable a una persona, frente a estas enfermedades, es posible identificar a los individuos de riesgo. Si aceptamos, que en la etiología de las enfermedades, los genes son responsables en aproximadamente un 25 % y el resto, un 75%, va a depender de nuestro estilo de vida, es lógico deducir que la detección precoz de las personas candidatas a desarrollar una determinada patología, nos va a permitir establecer un programa preventivo capaz de retrasar su aparición e incluso de evitar la expresión de los genes, o lo que es lo mismo, evitar su manifestación clínica. Este es el gran reto de la Medicina Antienvejecimiento.

 

 

La información genética de cada ser queda determinada en el momento de la fecundación. Cada gen, por ejemplo el color de los ojos, puede tener varias formas alternativas que denominamos alelos (colores marrón, azul, verde, etc). Denominamos homozigóticos, cuando los dos alelos heredados de nuestros padres son iguales y heterozigóticos cuando son distintos.

Actualmente, gracias a los conocimientos obtenidos del análisis del genoma humano, sabemos que muchos alelos pueden influir de forma saludable sobre un sistema humano (por ej. El sistema cardiovascular) y otros lo harán de forma patológica, interaccionando entre sí y compensándose mutuamente su expresión. No obstante, en otros casos los efectos de algunos genes se potencian mutuamente, aumentando el riesgo de desarrollar determinadas patologías. En esta interacción genética, jamás hemos de olvidar la importante influencia de otros factores de riesgo no genético, a destacar, entre otros, el estilo de vida y los hábitos nutricionales, que van a desplazar el equilibrio en uno u otro sentido, terminando de modular el fenotipo clínico final y nuestra mayor o menor expectativa de vida.

Entre los factores capaces de modular la expresión de los genes, merece la pena destacar la importancia de los tratamientos médicos, ya que si son los adecuados contribuirán a incrementar la supervivencia, aspecto de vital importancia ante la aparición de enfermedades curables graves, como el cáncer.

Llegado este punto, se puede afirmar de forma rotunda, que el análisis genético nos permite detectar muy precozmente la vulnerabilidad particular de cada individuo y al mismo tiempo nos posibilita dar base científica a un tratamiento que deja de ser empírico y generalista para ser totalmente objetivo e individual, utilizando herramientas de última generación, que se van posicionar como la última gran revolución de la medicina moderna, la era de la medicina personalizada.

La cada vez mayor popularización de estos análisis, han hecho posible una sistematización y unos costes accesibles, no obstante en aras a una racionalización del gasto y atendiendo las diversas circunstancias personales y vitales, los diversos estudios genéticos se agrupan y clasifican según sigue:

1. Perfil genético antiaging.

A fin de valorar las patologías que con más frecuencia acortan y deterioran la calidad de vida, se analizan los genes relacionados con:

Riesgo vascular global: Metabolismo lipídico. Riesgo de trombosis. Ictus. Hipertensión arterial. Vulnerabilidad endotelial.

Riesgo de osteoporosis.

Riesgo carcinogénico. Los cánceres dependientes de hormonas representan el 40 % en las mujeres y el 35 % en los hombres, proporciones que aumentan de forma significativa en los países desarrollados. Se estudian los genes relacionados con los cánceres de mama y próstata.

Riesgo de Alzheimer.

Riesgo de estrés oxidativo. Es bien conocida la relación existente entre el grado de oxidación celular y el envejecimiento patológico, tanto en relación al deterioro cardiovascular como a la carcinogénesis. Por esta razón se puede afirmar la importancia de conocer la capacidad defensiva de nuestro organismo frente a los ataques de los radicales libres, analizando los polimorfismos genéticos en relación con las defensas enzimáticas antioxidantes.

Respuesta general a fármacos. Conocer los determinantes genéticos que condicionan nuestras respuestas a los fármacos, nos permite poder optimizar e individualizar el tratamiento más adecuado a fin de garantizar la eficacia terapéutica minimizando el riesgo tóxico inherente a cualquier producto químico.

2. Perfil genético deportistas.

Conocer la genética de los deportistas sobre todo los de alta competición, nos permite desde optimizar el tratamiento y prevención de sobrecargas musculares con la consiguiente disminución del riesgo de lesiones hasta el diagnóstico precoz de enfermedades como la distrofia arritmogénica de ventrículo derecho, tan de actualidad en estos momentos a raíz del fatal desenlace del futbolista Antonio Puerta.

 

A destacar:

- Genes relacionados con fenotipo hemodinámicas de respuesta al entrenamiento físico.

- Genes relacionados con el índice de masa corporal y patrón de distribución de la grasa.

- Genes relacionados con el metabolismo glucosa/insulina y la actividad física.

- Genes relacionados con el metabolismo lipídico.

 

3. Perfil de nutrigenética o como hacer de la alimentación nuestro mejor medicamento. Se estudia el efecto de la variación genética en la interacción entre la dieta y la enfermedad. El objetivo consiste en la elaboración de recomendaciones sobre riesgos y beneficios de dietas concretas o de componentes dietéticos aislados para cada persona teniendo en cuenta sus genes. Se analizan:

- Genes relacionados con el metabolismo.

- Genes de la detoxificación.

- Genes de la inflamación.

En ningún caso debemos aceptar el resultado del análisis genético de forma fatalista. Actuando sobre los factores ambientales podemos modificar la expresión de estos genes, potenciando las variables beneficiosas y contrarrestando la expresión de aquellos con implicaciones patogénicas negativas. Ello nos permite actuar de forma preventiva diseñando lo antes posible las estrategias preventivas y de control que resulten más indicadas para cada caso y personalizar los tratamientos farmacológicos y consejos nutricionales sobre bases moleculares, realizando una auténtica medicina del futuro.   (Subir)

 


ANTIAGING O MEDICINA ANTIENVEJECIMIENTO.

¿Qué es la Medicina Antienvejecimiento?

Actualmente y desde enfoques estrictamente científicos, se conocen los factores que acortan la vida y favorecen las enfermedades degenerativas.

Podemos definir la Medicina Antienvejecimiento como una medicina integral, preventiva y curativa, que estudiando los factores biológicos del envejecimiento nos permite intervenir sobre ellos, posibilitando una mayor longevidad y un envejecimiento saludable, considerando tanto los aspectos estéticos como orgánicos del decaimiento general.

Hoy en día, es posible ganarle años a la vida y añadirle vida a los años.

Programa antiaging

El programa Antiaging que le ofrecemos, es un tratamiento médico diseñado para evaluar la EDAD BIOLOGICA de un individuo, identificar los factores que la condicionan y diseñar un tratamiento personalizado destinado a restaurar el equilibrio y prevenir la aparición de enfermedades, frenando el proceso natural de envejecimiento y mejorando la salud y calidad de vida de los pacientes.

¿Porqué envejecemos?

Independientemente de factores genéticos y de otros aspectos no modificables, entre las causas del envejecimiento acelerado o patológico, podemos destacar:

  • Errores nutricionales. Somos lo que comemos, está sobradamente demostrado el efecto negativo que sobre la salud ejerce la alimentación actual, hipercalórica, con exceso de azucares refinados y grasas saturadas.
  • Estrés oxidativo. Vivir significa consumir oxígeno, ello lleva consigo la liberación de millones de radicales libres con efecto oxidante sobre estructuras fundamentales de nuestro organismo, tales como ADN (riesgo mutación y cáncer), lípidos (riesgo de arteriosclerosis), proteínas (envejecimiento cutáneo) y sobre los hidratos de carbono (arteriosclerosis). De los ataques de los radicales libres nos defendemos mediante la barrera antioxidante (conjunto de vitaminas, minerales y enzimas, con efecto bloqueador sobre los radicales libres). De un buen equilibrio entre factores prooxidantes y antioxidantes, va a depender un envejecimiento saludable o no.
  • Declive hormonal. Biológicamente, los seres vivos nacen, crecen, se reproducen y mueren, por lo cual una vez que nos hemos reproducido, la naturaleza nos priva de las hormonas. El declive lento y progresivo de hormonas tales como la melatonina, DHEA, hormona de crecimiento, hormonas sexuales, etc. está relacionado de forma significativa con la aparición de múltiples enfermedades degenerativas.
  • Intoxicación crónica y progresiva. El acumulo de toxinas (v.g. las derivadas del tabaco, tóxicos alimentarios, contaminación ambiental, etc.) sobre diversos órganos, provoca un deterioro funcional de éstos.
  • Ejercicio físico. Diversos estudios han confirmado la relación existente entre el ejercicio físico adaptado a la edad y condiciones físicas del individuo con la salud.
  • Estrés psíquico crónico. El estrés mantenido provoca un deterioro del eje psico-neuro-endocrino-inmunológico, con el consiguiente deterioro para la salud.

Factores todos ellos implicados y potenciándose mutuamente, factores que por otro lado dependen de nuestra actitud y son perfectamente modificables. Está demostrado que el 80 % de la salud depende de estos factores modificables. Usted y solo usted es responsable de su salud actual y futura.  (Subir)

¿En qué consiste un estudio antienvejecimiento?

Tras la realización de una historia clínica detallada y diversos cuestionarios de salud, se procede a realizar una serie de pruebas complementarias y analíticas, que nos ofrecen un diagnóstico a nivel:

  • Nutricional.
  • Hormonal.
  • Cardiovascular.
  • Neurocognitivo.
  • Inmunológico.
  • Genético.
  • Condición física.
  • Bioenergético.
  • Estrés oxidativo.

Todo ello nos permite un diagnóstico de la edad biológica y nos orienta en las recomendaciones terapéuticas a seguir.

¿En qué consisten los tratamientos?

Según los resultados obtenidos se confeccionan una serie de recomendaciones terapéuticas, individualizadas y personalizadas:

  • Ejercicio físico, según su estado de forma actual y dentro del umbral cardiaco adecuado.
  • Dieta. Fundamentalmente la basada en la DIETA ZONA, respetando los alimentos positivos del test de intolerancia.
  • Orientación técnicas control de estrés y entrenamiento de la memoria.
  • Técnicas depurativas de drenaje de toxinas y metales pesados.
  • Suplementos hormonales. Siempre en función de los análisis y buscando una aproximación a los valores deseables.
  • Suplementos con antioxidantes
  • Protección neurológica
  • Protección intestinal
  • Protección inmunológica con control del pH
  • Revitalización integral, mediante sueros según necesidades.
  • Organoterapia
  • Ozonoterapia
  • Quelación arterial
  • Tratamiento o derivación especializada de patologías diagnosticadas.

Todas estas medidas terapéuticas se van programando en el tiempo y se adaptaran a cada paciente según necesidades. 

A valorar complementar con tratamientos de medicina estética.   (Subir)

¿Qué beneficios pueden esperase?

A nivel general, de forma progresiva y sobre todo a partir del tercer mes, se nota una mejoría en la calidad de vida, con mayor vitalidad y un realce a nivel físico, intelectual y sexual, una normalización de su peso, mayor luminosidad y turgencia de la piel y lo que es mejor aunque difícil de objetivar, una disminución del riesgo a desarrollar diversas patologías degenerativas.

En concreto:

A nivel fisiológico:

  • Mejora de los factores que producen envejecimiento.
  • Protección celular con regeneración del ADN.
  • Disminución de la arteriosclerosis.
  • Equilibrio del eje psico-neuro-endocrino-inmunológico.
  • Mejoría de las funciones digestivas y detoxificadoras hepáticas.
  • Mejoría de las funciones hormonales.
  • Mejoría de la inmunidad, con mayor resistencia a infecciones y al cáncer.

A nivel físico:

·         Mejora del índice de masa corporal, con ganancia de masa muscular, y pérdida de grasa.

·         Mejoría de la actividad sexual.

A nivel mental:

  • Mejoría de la memoria, capacidad de concentración, agilidad mental, etc.
  • Sensación de bienestar.
  • Disminución del estrés.
  • Menor riesgo de enfermedades neurocognitivas como Alzheimer y Parkinson.    (Subir)

¿A quien va dirigido? ¿Quién puede beneficiarse?

Una actitud saludable a nivel nutricional y de estilo de vida debe mantenerse a cualquier edad, en concreto y puesto que las funciones fisiológicas empiezan a deteriorarse a partir de los 30 – 40 años, se puede afirmar que ésta es la edad ideal para iniciar un programa antiaging, pero en concreto va dirigido a todas aquellas personas interesadas en:

  • Mantener y mejorar su salud física, mental y sexual.
  • Mejorar en su bienestar y calidad de vida.
  • Prolongar su vida activa.
  • Aquellos que empiezan a notar los primeros síntomas de pérdida de vitalidad.
  • Por supuesto, aquellos que presenten alguna patología relacionada con el paso de los años.
  • Personas con antecedentes de enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas o tumorales.
  • Pero sobre todo, va dirigido a todas aquellas personas por encima de los 40 años interesadas en mantener una actitud responsable frente a su salud y su calidad de vida.      (Subir)

Por supuesto, cuanto antes empecemos, mejores serán los resultados.